Qué tipos de certificados de calidad tienen los hospitales

La calidad de la atención en un hospital o una clínica se puede medir, controlar y mejorar. Una de las formas más claras de demostrarlo ante pacientes, financiadores y equipos de salud es someterse a una evaluación externa: una certificación, una acreditación o ambas.

En Argentina conviven tres capas distintas que conviene no mezclar: la regulación obligatoria del Estado, las acreditaciones sanitarias (nacionales e internacionales) y las certificaciones de normas ISO. Vamos a ver qué es cada una y cuáles son las más habituales.

Certificación y acreditación: no son lo mismo

En el lenguaje cotidiano se usan como sinónimos, pero no lo son:

  • Certificación: un organismo certificador verifica que la institución cumple los requisitos de una norma, como la ISO 9001. Evalúa el sistema de gestión: procesos, documentación, control y mejora.
  • Acreditación sanitaria: una entidad especializada en salud evalúa la institución con estándares asistenciales propios, centrados en la seguridad del paciente y la calidad de la atención clínica.

Muchos establecimientos combinan las dos: la ISO 9001 ordena la gestión y la acreditación sanitaria valida la práctica asistencial.

El marco obligatorio: habilitación y Programa Nacional de Garantía de Calidad

Antes de cualquier certificación voluntaria está lo que exige el Estado. El Ministerio de Salud de la Nación creó en 1992, mediante la Resolución 432/1992, el Programa Nacional de Garantía de Calidad de la Atención Médica, cuyos objetivos se actualizaron con la Resolución 856/2017.

El programa abarca, entre otras cosas, la habilitación categorizante de los establecimientos según su nivel de riesgo, la certificación y recertificación de especialidades, la elaboración de normas de organización y funcionamiento y guías de práctica clínica, y el desarrollo de indicadores de calidad.

La habilitación de cada establecimiento depende de la jurisdicción (provincia o Ciudad de Buenos Aires), así que los requisitos concretos varían según dónde esté el hospital o la clínica.

Las certificaciones y acreditaciones más habituales en Argentina

Acreditación ITAES

El Instituto Técnico para la Acreditación de Establecimientos de Salud (ITAES) es una asociación civil sin fines de lucro que evalúa establecimientos de salud con estándares de calidad y seguridad del paciente. Es el referente nacional en acreditación hospitalaria.

La acreditación es voluntaria y se renueva periódicamente, por lo que obliga a sostener el nivel en el tiempo y no solo a prepararse para una auditoría puntual.

Joint Commission International (JCI)

Es una de las acreditaciones internacionales más exigentes y reconocidas en el sector salud. En Argentina son pocas las instituciones que la tienen. El Hospital Universitario Austral fue el primero del país en obtenerla, en 2013.

Suele interesar a instituciones de alta complejidad que atienden pacientes del exterior, trabajan con aseguradoras internacionales o quieren compararse con estándares globales.

ISO 9001: sistema de gestión de la calidad

Es la norma de gestión de la calidad más extendida en el mundo, y en Argentina se publica como IRAM-ISO 9001. No es específica del sector salud, y justamente por eso es muy flexible: un hospital puede certificar toda la organización o empezar por servicios concretos.

Es habitual ver certificadas áreas como farmacia, esterilización, compras, admisión, laboratorio o gestión de residuos. Varios hospitales públicos nacionales trabajan con este esquema por áreas. Si querés profundizar, en nuestra página sobre la norma ISO 9001 tenés el detalle.

ISO 7101: gestión de la calidad específica para organizaciones de salud

Publicada en 2023, la ISO 7101 es la primera norma internacional de sistemas de gestión de la calidad pensada específicamente para organizaciones de salud. Incorpora aspectos que la ISO 9001 no trata en detalle, como la atención centrada en la persona, la seguridad del paciente o el bienestar del personal. Todavía tiene poca implantación, pero es una opción a seguir para quien quiera un marco de gestión propio del sector.

ISO 15189: laboratorios clínicos

Para los laboratorios de análisis clínicos, la referencia internacional es la ISO 15189 (IRAM-ISO 15189 en Argentina), que acredita la competencia técnica del laboratorio, no solo su sistema de gestión. Hoy son pocos los laboratorios del país acreditados con esta norma.

Otras normas complementarias

  • ISO 45001: seguridad y salud en el trabajo. Muy relevante en un entorno con riesgos biológicos, químicos, ergonómicos y de violencia hacia el personal. Más información en nuestra página sobre la norma ISO 45001.
  • ISO 14001: gestión ambiental. Especialmente útil para ordenar la gestión de residuos patogénicos y peligrosos.
  • ISO 22000 o HACCP: inocuidad en el servicio de alimentación del hospital, donde se atiende a pacientes inmunodeprimidos o con dietas especiales.

Resumen comparativo

EsquemaTipoQué evalúaAlcance habitual
Habilitación jurisdiccionalObligatoriaRequisitos mínimos para funcionar, según nivel de riesgoTodo el establecimiento
ITAESAcreditación sanitaria nacional, voluntariaCalidad asistencial y seguridad del pacienteTodo el establecimiento
Joint Commission InternationalAcreditación sanitaria internacional, voluntariaCalidad asistencial y seguridad del paciente con estándares internacionalesTodo el establecimiento
IRAM-ISO 9001Certificación, voluntariaSistema de gestión de la calidadToda la organización o servicios concretos
ISO 7101Certificación, voluntariaSistema de gestión de la calidad propio de saludToda la organización
IRAM-ISO 15189Acreditación, voluntariaCompetencia técnica del laboratorioLaboratorio clínico

Qué tienen en común todos estos esquemas

Más allá de sus diferencias, todos evalúan lo mismo de fondo: que la institución trabaje con procesos definidos, que lo pueda demostrar con registros y que mida y mejore sus resultados. En la práctica, eso se traduce en:

  • Seguridad del paciente: identificación correcta, prevención de caídas, uso seguro de medicamentos, comunicación entre equipos y gestión de eventos adversos.
  • Control de infecciones: higiene de manos, limpieza y desinfección, esterilización y vigilancia epidemiológica.
  • Gestión de instalaciones y equipamiento: mantenimiento preventivo, calibración, seguridad edilicia y plan de emergencias.
  • Formación del personal: no solo en lo asistencial, también en residuos, riesgos laborales, uso de elementos de protección y atención al público.
  • Liderazgo y gobierno: objetivos de calidad, indicadores, auditorías internas y revisión por la dirección.

Cómo prepararse sin ahogarse en papeles

El mayor obstáculo para certificar o acreditar un hospital no suele ser cumplir los estándares, sino demostrar que se cumplen: procedimientos actualizados, registros firmados, no conformidades con su seguimiento, indicadores al día y evidencia lista para el auditor.

Con planillas y carpetas compartidas eso es difícil de sostener, sobre todo cuando conviven varias normas a la vez. Un software de gestión de la calidad centraliza la documentación, los indicadores, las auditorías y las acciones correctivas en un solo lugar. Podés ver cómo lo resolvemos para el sector en QmSalud y en nuestra solución para hospitales y unidades clínicas. Y si estás empezando, te puede servir nuestro artículo sobre el plan de gestión de la calidad en sanidad.